El dóberman es una raza relativamente reciente, debe su nombre al alemán Karl Friedrich Louis Dobermann, quien a finales del siglo XIX, emprende la tarea de crear una nueva raza de perro que sirviera eficazmente a su difícil trabajo como recaudador de impuestos. Para conseguir el nacimiento de esta nueva raza, se emplearon cruces de otras razas caninas como el Rottweiler, el Beauceron, el Braco de Weimar, el Manchester terrier, o el Pinscher. La principal función de esta raza en sus orígenes, fue la de proteger a su creador frente a potenciales asaltantes interesados en la recaudación de los impuestos que solía portar.