El origen de esta raza puede llegar a remontarse a los tiempos del antiguo Egipto, viéndoseles representados en las tumbas de los faraones, siendo así éstos, una de las razas de galgos más antiguas aún existentes, llegándose a encontrar restos de un perro con características muy similares al del galgo en una tumba egipcia que data de hace 6.000 años aproximadamente.