El Rottweiler es una de las razas más antiguas. Su origen data desde los tiempos de los romanos. En ése entonces se le poseía como perro de protección y conducción de ganado. Estos perros se fueron mudando con los romanos más allá de las regiones alpinas, donde protegían a la gente y conducían el ganado. En la región de Rottweil, éstos ejemplares se cruzaron con los perros nativos, de los cuales surgió una mezcla. A partir de entonces, la tarea principal del Rottweiler fué la de cuidar y conducir ganado mayor y defender a su amo y sus posesiones. Su nombre: « perro de carnicero de Rottweil » lo obtuvo por la antigua ciudad imperial de Rottweil.

Con tendencia amigable y pacífica, bondadoso con los niños, es un perro muy afectuoso, obediente, dócil y con buena disposición para trabajar. Su apariencia delata robustez original. Seguro de sí mismo, nada nervioso ni asustadizo. Reacciona a su entorno con gran atención.